Foto: Archivo UMA. Antonio García Lizana en la presentación (2019) de la memoria del 50 Aniversario de la Facultad de Económicas

El exprofesor señala que Málaga se convertirá en un mayor centro de atracción mientras más estrecha sea su relación con el desarrollo de la tecnología de la información y la comunicación 

‘El papel de la Universidad de Málaga en el desarrollo social’, el título que elegiría si escribiera un libro “para que recoja las vivencias de la UMA”

El que fuera catedrático de Económica Aplicada de la Universidad de Málaga (UMA), Antonio García Lizana (Alcalá la Real, 1948), entiende dicha institución como una de las piezas angulares en la sociedad malagueña. Su crecimiento y apuesta por la investigación y la tecnología se conjuga con su dinamismo en “varias iniciativas nuevas”. Asimismo, se da una “una gran relación de la Universidad con la calle”. Una relación que, según el docente, “ha enriquecido tanto a la institución como a la sociedad”. A lo que aseguró que “todo esto contribuye a dinamizar la economía de la ciudad”.

García Lizana muestra su punto de vista personal, aunque desde el enfoque técnico que le ha otorgado su carrera profesional, en esta entrevista que ha materializado la Asociación de Antiguos Alumnos de la Universidad de Málaga para conocer, recordar y acercar este medio siglo a los que también hoy viven el comienzo de su segundo. Como docente jubilado y aún vinculado a la UMA, atesora la huella positiva que ha dejado en sus alumnos por motivos que más adelante expresa. 

Está viviendo el 50 aniversario de la UMA como un docente jubilado. ¿Cómo cambia la percepción de la Universidad de estar trabajando en ella a estar ahora fuera?

Ciertamente, no ha habido demasiados cambios. Ya, como observador, la veo bien, dinámica y con varias iniciativas nuevas. No creo que haya demasiados cambios respecto al pasado, como te digo. Están revisando su función social, formando profesionales, fomentando la investigación… Esto está contribuyendo a que la sociedad funcione mejor. 

Diferentes autoridades destacan de la Universidad la capacidad de haber influido positivamente en el desarrollo de la ciudad. ¿En qué aspectos ha podido observar que ha incidido directamente su influencia?

El disponer de profesionales cualificados realmente es importante para el funcionamiento de las empresas, de las organizaciones, las diferentes entidades… Quizás, habría que destacar los avances tecnológicos; en la medida en la que la relación de Málaga y el desarrollo de la tecnología de la información y la comunicación sea más importante, convertirá a la ciudad en un verdadero centro de atracción. Eso permite que se sientan atraídos profesionales incluso de fuera para trabajar en Málaga. Es cierto que el clima y el ambiente de la ciudad influyen y al mismo tiempo para que Málaga se proyecte hacia fuera y se pueda conectar con ostras instituciones incluso de España. Todo esto contribuye a dinamizar la economía de la ciudad. 

¿Cómo vaticina el futuro de la institución universitaria en relación al increíble desarrollo que experimenta la tecnología?

La Universidad está muy pendiente de los cambios que se producen en la sociedad. Por lo que, se va adaptando a las propias titulaciones, creando algunas si fuera el caso. Hace un seguimiento del desarrollo de los acontecimientos. Y no solo en los aspectos tecnológicos sino en los de carácter social y económicos. Hay que estar pendiente de lo que siempre está ocurriendo y contribuir con nuestro apoyo a que las cosas funcionen mejor. 

La investigación y el emprendimiento son temas en boga en la UMA. ¿Qué perfil piensa que adopta la Universidad en la investigación y el emprendimiento?

La apuesta es una muy positiva. Se están haciendo muchas cosas desde los distintos centros e, incluso, desde los propios servicios centrales. Yo valoraría positivamente lo que se está haciendo; me parece interesante y hay un esfuerzo importante tanto de los investigadores individuales como de la propia institución. 

Si hablamos de avances tecnológicos, la UMA los ha insertado paulatinamente en las aulas y en su actividad diaria. Siendo antiguo docente, ¿cómo ha sido esa adaptación de lo tradicional a las nuevas plataformas, formatos y material?

Yo, especialmente, lo pude vivir durante el tiempo del confinamiento porque las clases se tuvieron que hacer de forma distinta con la posibilidad que nos daban esos avances tecnológicos que comentábamos antes. La adaptación se ha producido bien; nos estamos introduciendo a los nuevos tiempos de forma correcta. Aunque dependerá de cada facultad, por lo general, pienso que se está desarrollando de manera adecuada. Cada vez más se incorporan nuevos métodos y tecnologías. Todo ello contribuye a mejorar la enseñanza y la investigación. 

Antonio García: “Hay identificación de los alumnos con la UMA porque terminan los grados y se inscriben para postgrados”

Podríamos entonces afirmar que han llegado para mejorar el día a día de la Universidad con los alumnos. 

Sí, por supuesto. Los alumnos además tienen más facilidades para conectar con los profesores y viceversa. La mensajería instantánea es mucho más dinámica, más activa. En este sentido es bueno para todos. Además de lo relativo a los alumnos, también facilita la conexión con investigadores de otros lugares. Esta se produce mucho más ágil, se puede mantener lógicamente una mayor actualidad en la investigación que se realiza y en los trabajos colaborativos entre diferentes centros. 

De alguna manera, le ha dado dimensión social a la Universidad, ¿no?

Yo creo que la dimensión social la ha tenido siempre. La UMA siempre ha estado presente. Yo jamás olvidaré en mi vida los primeros momentos de la Universidad en Málaga y la sociedad que tenía. La Facultad de Económicas nació vinculada con la Universidad de Granada. El esfuerzo de la ciudad para conseguir una Universidad propia, ese movimiento ciudadano para lanzarse a la calle para reclamarla. Por no mencionar la gran acogida que tuvo. La presencia de la UMA ha sido siempre. Hay una gran relación de la Universidad con la calle. Esta relación ha enriquecido tanto a la institución como a la sociedad. 

Has mencionado los inicios de esa Facultad de Económicas en relación con la Universidad de Granada. ¿Qué anécdota recuerdas especialmente de aquella época?

(Risa). Puede haber cientos. Qué sean muy significativos… quizás lo más interesante el movimiento estudiantil, esas asambleas multitudinarias. Cuando comenzaron a llegar los líderes políticos que se estaban anunciando… Con las visitas de Manuel Fraga o Felipe González se llenaba toda ella. Era tremendo la cantidad de gente y la energía con la que se llenaba todo aquello. Además de las manifestaciones que se daban con la implicación de la policía, los alumnos luego corriendo… En cuanto a las clases, había profesores que tenían especial capacidad para conectar con los alumnos y transmitir sus vivencias. Iban alumnos que ni estaban matriculados a este tipo de clases. 

Siempre, los alumnos recomiendan y desaconsejan un profesor a través de una experiencia vivida y luego se ha ido trasladando entre ellos. Y es que además has hecho alusión a uno de esos grandes profesores ¿Cómo crees que te definiría por lo general el alumnado al que has impartido clases?

La verdad… (risas) Algunos de mis alumnos han hecho artículos en el periódico en los que recuerdan mis clases. Yo siempre he procurado que las clases hayan sido muy participativas. He creado grupos de trabajo y esto supone una dinámica que resulta de gran interés para los alumnos. Incluso, discípulos míos están aplicando mis mismas técnicas, métodos. Lo cierto es que estaban obteniendo resultados bastantes positivos. Los alumnos se encuentran implicados con una amplia participación. Por lo que, no se limitan a tomar apuntes. Recuerdo una vez que uno de ellos escribió: “Que las clases no sean un romper las manos tomando apuntes”. En este sentido, creo que he dejado un buen recuerdo. Al menos, los comentarios que me llegan suelen ser muy positivos. 

El pasado 22 de septiembre recibió un homenaje de la Universidad. ¿Qué recuerdos se le venían a la cabeza?

Es algo emocionante encontrarte con otros compañeros y ver cómo la Facultad se acordaba de cuántos pasamos por las aulas y ya estábamos fuera de ella. Fue emocionante ver aquello. Vivir de nuevo esos acontecimientos del pasado y las relaciones con el propio centro. Fue entrañable; muy sentido. 

¿Qué imagen cree que tienen los alumnos de la UMA?

Diría que muy positiva. Vienen alumnos de todo el planeta. Me sorprendo cuando vienen incluso de América, Alemania, Francia… No solo como Erasmus sino para matricularse en distintos cursos, pro ejemplo. Quiero decir que debemos de tener una buena imagen cuando llegan alumnos de distintos puntos del mundo.

Entonces, ¿hay apego de los universitarios hacia la UMA?

Yo creo que sí. Es que además terminan los grados y se inscriben para postgrados. Hay una identificación de los alumnos con la UMA. 

‘Política Eurocomunitaria’ y ‘La pobreza en España’ son algunos de sus libros. Si tuviera que escribir uno sobre la evolución de la UMA. ¿Cómo lo titularía?

(Responde con ilusión) Le pondría: ‘El papel de la Universidad de Málaga en el desarrollo social’. Creo que sería bueno para que recoja las vivencias de la UMA, siempre conjugando el punto de vista personal y objetivo hacía la ciudad. Esa observación de la realidad es fundamental, siempre desde el enfoque teórico que cada uno adopte. Lógicamente, matizada por la propia ideología que se aborda la investigación. Debe presentarse esto para que el lector sepa los puntos de vista de los que parte el investigador que escribe. 

 

Nuestro protagonista en esta nueva etapa pertenece a la primera promoción de la Facultad de Económicas de Málaga. En ésta, tuvo como compañeros a distintas personalidades; son el caso de Pedro Arriola o Leopoldo del Prado. Si bien, a diferencia de ellos, su interés no ha sido la política sino la investigación. Estos datos son algunos que utilizó la periodista de Diario Sur Nuria Triguero para describir a García Lizana en una entrevista (2016). Ahora, por medio de ese mismo género periodístico, Alumni UMA los muestra a ambos como algunos de los perfiles más destacados en este 50 aniversario de la Universidad que celebra la Asociación. En efecto, como profesional en activo, Triguero pertenecerá a una próxima etapa.

Alumni UMA ha dedicado también su II Ciclo de Conferencias para la Sociedad al 50 aniversario de la Universidad de Málaga. Conoce el proyecto y súmate al resto de ponencias.